Durante el pasado mes de septiembre, nuestra Hermandad celebró los Cultos en honor a Nuestra Señora María de Nazareth, unos días de especial significado para nuestra corporación en los que hermanos, devotos y fieles se congregaron en torno a la Santísima Virgen.
Los cultos comenzaron con una Ofrenda de Amor a Nuestra Señora, desarrollada durante los días de culto y destinada a beneficio de la Obra Social Nazareth, poniendo de manifiesto, una vez más, el compromiso de nuestra Hermandad con la labor social y asistencial.
El 5 de septiembre, tuvo lugar el primer día del Solemne Triduo, con la Exposición del Santísimo, Rezo del Santo Rosario, Ejercicio del Triduo, Bendición y Reserva. Posteriormente, se celebró la Santa Misa, durante la cual tuvo lugar la Imposición de Medallas a los nuevos hermanos, en un momento especialmente emotivo para quienes pasan a formar parte de nuestra corporación.
La segunda jornada del Triduo, celebrada el 6 de septiembre, estuvo dedicada especialmente a los voluntarios de la Obra Social Nazareth, reconociendo su entrega y compromiso con la labor caritativa de nuestra Hermandad.
El 7 de septiembre, tercer y último día del Solemne Triduo, la Santa Misa estuvo dedicada al Grupo de Jóvenes Cruceros, poniendo en valor el papel de las nuevas generaciones y su participación activa en la vida de nuestra Hermandad. Del mismo modo, durante esta jornada tuvimos el honor de recibir a la Hermandad madrina del XXV aniversario de bendición de Nuestra Señora María de Nazareth, la Hermandad de la Santa Vera Cruz de Linares.
Los cultos culminaron el 8 de septiembre con la celebración de la Solemne Fiesta Principal en honor a Nuestra Señora María de Nazareth, precedida por el Rezo del Santo Rosario y seguida de la Santa Misa, poniendo el broche final a estos días de oración, convivencia y fraternidad junto a nuestra Bendita Madre.
Desde la Hermandad queremos agradecer a todos los hermanos, devotos y fieles que participaron en estos cultos y, de manera especial, a cuantos hicieron posible su celebración, así como a quienes colaboraron con la Ofrenda de Amor a Nuestra Señora en beneficio de la Obra Social Nazareth.
Concluyen así unos días en los que nuestra Hermandad ha vuelto a reunirse a las plantas de Nuestra Señora María de Nazareth, renovando nuestra fe, estrechando los lazos de fraternidad y poniendo bajo su maternal protección la vida y el caminar de nuestra corporación.
Que Nuestra Señora María de Nazareth siga guiando y protegiendo siempre a todos sus hijos.
